En ese aposento...se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su péndulo balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y cuando la hora iba a sonar , de las entrañas de bronce del reloj salía un tañido, claro resonante y profundo y extraordinariamente musical, pero ed un timbre tan particular y potente que de hora en hora, los músicos de la orquesta se veían obligados a interrumpir...para escuchar el sonido; y las parejas danzaban cezaban por fuerza, sus evoluciones; durante un momento. en aquella alegre sociedad reinaba el desconcierto; y mientras aún resonaban los tañidos del reloj, se notaba que los vehementes palidecían y los de mas edad y más sensatos, se pasaban la mano por la frente, como si se entregaran a un confuso ensueño o meditación.
Pero apenas los ecos cesaban del todo, livianas risas se difundían por la reunión...y sonreían de su nerviosidad...mientras se promentían unos a otros en voz baja que el siguiente tañido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Mas, al cabo de sesenta minutos...el reloj daba otra vez la hora y otra vez nacían el desconcierto, el temblor y la meditación de antes.
Más a pesar de esas cosas, la jarana era alegre y magnífica.
E.A. Poe.
lunes, 12 de noviembre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
En un(os) segundo(s)
En un segundo puedo vender mi alma al diablo al bajo precio de un espejito color carmín.
En un segundo, un robotito curioso puede pisar un planeta de color rojo y hacer que el hambre de millones de niños queden una vez mas de lado.
En un segundo puedo ponerme aquella vieja remerita de mi hermana (si aquella bien vieja que hacía parecerme a un putito) y salir a andar en bici para que me de todo el pamepero en la cara.
En un segundo puedo decir que no cuando en realidad quiero decir que si y perderlo todo quedando absolutamente sin nada o quedandome con nada teniendo absolutamente todo.
En un segundo una luz se apaga y otra se prende.
En varios segundos a veces llego a mi casa con más ganas de correr que de dormir, pero eso no se puede, aunque solo pasa en un segundo.
En un segundo puedo ir por la calle y sorprenderme como un estupido que dos chiquilinas estén de la mano.
En un segundo puedo perderte y siglos enteros no me darían para encontrarte.
En un segundo abro el ropero y siento tu olor, cuando un segundo después me doy cuenta que de un segundo para el otro, no puedo decirte que te quiero, siendo ese fragmento de tiempo mucho más destructivo que el vientre de un misil.
En un segundo puedo apretar "Enter" y terminar esto, pero antes, te pido que en un segunndo (o quizás 10000) te acuerdes de mi, por que se que en menos de un segundo me lleva decirte que daría mi reino entero para así; en algún segundo de estos pueda callar las voces del mundo, para ver tu reflejo donde nunca pasa el tiempo, ahí, donde según algunos dicen en algún momento tuve alma.
En un segundo, un robotito curioso puede pisar un planeta de color rojo y hacer que el hambre de millones de niños queden una vez mas de lado.
En un segundo puedo ponerme aquella vieja remerita de mi hermana (si aquella bien vieja que hacía parecerme a un putito) y salir a andar en bici para que me de todo el pamepero en la cara.
En un segundo puedo decir que no cuando en realidad quiero decir que si y perderlo todo quedando absolutamente sin nada o quedandome con nada teniendo absolutamente todo.
En un segundo una luz se apaga y otra se prende.
En varios segundos a veces llego a mi casa con más ganas de correr que de dormir, pero eso no se puede, aunque solo pasa en un segundo.
En un segundo puedo ir por la calle y sorprenderme como un estupido que dos chiquilinas estén de la mano.
En un segundo puedo perderte y siglos enteros no me darían para encontrarte.
En un segundo abro el ropero y siento tu olor, cuando un segundo después me doy cuenta que de un segundo para el otro, no puedo decirte que te quiero, siendo ese fragmento de tiempo mucho más destructivo que el vientre de un misil.
En un segundo puedo apretar "Enter" y terminar esto, pero antes, te pido que en un segunndo (o quizás 10000) te acuerdes de mi, por que se que en menos de un segundo me lleva decirte que daría mi reino entero para así; en algún segundo de estos pueda callar las voces del mundo, para ver tu reflejo donde nunca pasa el tiempo, ahí, donde según algunos dicen en algún momento tuve alma.
lunes, 30 de abril de 2012
Siendo
Soy mi dolor de cabeza. Soy mi encía trasnochada. Soy mi sueño y
mis ojeras. Soy mi temor al destino. Soy mi temor. Soy mi destino. Soy todas
esas cosas que no quiero decir por que hoy, justamente hoy, me puse la remera
de mi hermana que me hace parecer putito.
Soy la razón de mi sombra, pero a veces me
gustaría lograr (de una vez por todas) sacármela y bailotear libre sin que nada
me persiga. Soy lo que más me asombra en el amor cuando en realidad, fui el
primero de mis desamores. Soy de verdad y mentira. Soy mi mejor compañía.
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